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Novedades en materia de autónomos (III) Comentarios

Siguiendo con los comentarios a las medidas fiscales introducidas por la Ley de reformas urgentes del trabajador autónomo, analizaremos ahora la segunda de ellas:

Deducibilidad de los gastos de manutención incurridos en el desarrollo de la actividad económica

Respecto de esta medida, también fundadamente criticable como veremos, cabe empezar por lo escueto y poco riguroso del texto que la desarrolla, que concretamente reza así:

“Tendrán la consideración de gasto deducible para la determinación del rendimiento neto en estimación directa:

(…)

c) Los gastos de manutención del propio contribuyente incurridos en el desarrollo de la actividad económica, siempre que se produzcan en establecimientos de restauración y hostelería y se abonen utilizando cualquier medio electrónico de pago, con los límites cuantitativos establecidos reglamentariamente para las dietas y asignaciones para gastos normales de manutención de los trabajadores”.

Ya indicamos en la entrada que expone el conjunto de medidas el resumen de los requisitos que se infieren de este artículo para poder deducir estos gastos, así como los límites cuantitativos a que alude el mismo.

Sin embargo, habiéndose realizado un esfuerzo por regular un asunto que también venía siendo objeto de continua polémica entre Administración y administrado, una medida que tendrá una repercusión tan importante hubiera debido ser redactada con mayor precisión y rigor.

En nuestra opinión, la norma que se ha introducido adolece en este caso de los defectos que señalan a continuación, algunos de los cuales crearán de nuevo controversia en su aplicación en lugar de eliminarla, que es lo que se pretendía:

1.- Hace referencia a lasdietas y asignaciones para gastos normales de manutención de los trabajadores” recogidas en el Reglamento del IRPF, cuando tal concepto de “dietas” resulta totalmente vacío de contenido para los autónomos. En efecto, el concepto como tal es aplicable únicamente a excesos sobre su sueldo habitual satisfechos a funcionarios, personal al servicio de la Administración y empleados destinados en el extranjero.

2.- Utiliza el término “con los límites cuantitativos establecidos reglamentariamente para las dietas y asignaciones para gastos normales de manutención de los trabajadores”, sin aludir a los cualitativos; y, sin embargo, esos límites cualitativos son clave para el caso de los trabajadores, que es la referencia a la que acude la medida.

Así, en el caso de los trabajadores, para que las asignaciones se consideren exentas (que es lo que regula el Reglamento), se requiere, además de no sobrepasar los límites de los que se hace eco la Ley 6/2017:

a) Que el trabajador se desplace fuera del municipio donde se halle su domicilio habitual y su centro de trabajo, y, además,

b) Que se acredite el día y lugar del desplazamiento, así como su razón o motivo que debe ser laboral, lógicamente.

En la medida en que la modificación introducida requiere que se trate de gastos realizados en el desarrollo de la actividad económica, parecería que ya está demandando tácitamente que pueda acreditarse su lugar, día y motivo, en alusión a que no se trate de gastos personales. Sin embargo, además de que no se requiere expresamente, en ningún momento se exige que exista un desplazamiento fuera del municipio donde esté el domicilio o lugar de la actividad del autónomo. De hecho, en ningún momento se requiere que exista “un desplazamiento”, sin más.

Parecería por tanto que tal desplazamiento no es, ni dentro ni fuera del municipio, necesario (donde no distingue la Ley, no puede ni debe hacerlo el contribuyente). Pero se abre entonces un abanico enorme de dudas interpretativas: ¿cuándo, si no lo explicita ni limita la Ley, un gasto de manutención que no requiere desplazamiento ni acreditación del mismo se considera “realizado en el desarrollo de la actividad económica”? ¿Y cuándo no?

Si un profesional come en media hora en el restaurante de abajo de su despacho porque está trabajando, ¿puede deducir ese gasto? ¿Y si come tranquilamente en dos horas? Y si en vez de bajar a comer, por exceso de trabajo, compra algo y almuerza delante del ordenador, ¿entonces no puede porque no se ha producido en un establecimiento de restauración? Si un instalador come en un bar entre casa y casa, en vez de irse a la suya, ¿puede deducirlo?

Como vemos, las dudas interpretativas que quedan abiertas son todas. Es evidente que una comida (almuerzo, cena) es una necesidad personal y, como tal, tiene lugar se trabaje o no. Si se pretende permitir su deducción cuando se adscribe más a “la actividad” que a “la necesidad biológica”, con un verdadero afán de disipar la natural polémica y duda, la distinción debería regularse con mayor rigor.

Como hemos avanzado, resulta chocante e incluso decepcionante que un aspecto tan relevante se trate de una forma tan poco clara: esta falta de precisión creará sin duda, en nuestra opinión, todavía más controversia en la deducción de determinados gastos de este tipo.

3.- Finalmente, el artículo en cuestión no hace ninguna alusión a las asignaciones para gastos normales de estancia, que en el Reglamento al que alude están regulados, para los trabajadores, en el mismo artículo y bajo el mismo título (“asignaciones para gastos normales de manutención y estancia), declarándose exentos a este respecto “los que se justifiquen”. Siempre que se pernocte fuera del municipio del domicilio y centro de trabajo y que, como en el caso anterior, se pueda acreditar día, lugar y motivo del desplazamiento.

De nuevo, resulta cuando menos sorprendente que, estableciéndose una medida tan esperada y necesaria como el tratamiento de este tipo de gastos con afán de clarificar y reglamentar situaciones controvertidas e injustas, no se contemplen en ella precisamente los de “estancia”, pues se trata de gastos que pueden y suelen ser perfectamente habituales y necesarios en las actividades de los autónomos.

Seguirá, por tanto, a nuestro parecer, la polémica en la deducibilidad de los gastos de hotel y similares para los tantos autónomos que los utilizan en su actividad, al no haberse incluido expresamente su tratamiento en la modificación realizada.

 

Maite Fandos, Josep Vide y Sergi Fandos están a su entera disposición para cualquier comentario o aclaración acerca del contenido de la presente publicación.

Les saluda atentamente,

Gabinete Fandos

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